miércoles, 5 de marzo de 2008

Dos historias: Corazón y Mochila del futuro

Corazón





Mi proceso de superación ha avanzado, finalmente decidí aceptar una cita, y será este Jueves a las 4:00. Supuestamente comencé de nuevo en mi etapa ganadora -carácterística bastante Bipolar- y para dar esa imágen de mi, para impresionar a mi prospecto en nuestro encuentro, decidí comprarme pantalones nuevos, y de paso una mochila buena.



Fuí a la sección de Jeans, corte clásico 505, color obscuro, nada ostentoso, talla: 32 32, y ahí tuve mi primer incoveniente, no sé que comen estos colombianos -son quienes hacen los pantalones Levi's- pero todas las tallas eran 32-33, o sea, yo seré largo de piernas, pero no estoy acostumbrado a la nueva moda, donde los pantalones no se tienen que ver lisos y tirantes, si no con arrugas en los tobillos. Bien, me los prové, ningún incoveniente,´se me veían decentes, fuí pagar, pero al acercarme a la caja, sentí que se me iba a salir el Corazón, creí que ya había superado esa etapa de ver al ingrato en todas partes, pero ahí estaba, -piensa, misma ropa, mismo corte de cabello- No, era imposible, mira la hora, el vive lejos, a esta hora ya debería estar en casa o viajando para alla -Misma pose, mismo bolso, misma contextura física- No, sabía que él no era, pero no podía evitar sentirme mareado y confundido, me acerqué lentamente a la caja. Lo sabía, no era él, pero mi corazón siempre confunde mi razón. Casi me desmayo, y estoy seguro, que unas semanas atrás, lo habría hecho.

Se supone que ya superé lo del Ingrato, pero no puedo evitar quererlo, al menos ahora ya no me amargo tanto, estos últimos días han sido libres de él, y estoy seguro, que sí el quisiera volver conmigo -cosa que nunca hará- le diría que no, porque aún tengo mi orgullo, que bueno o malo, me aleja de imbeciles como él.



Mochila del Futuro



Recuerdo cuando iba en II Medio, quería una michila Grande para meter todas mis cosas escolares, de artes, tecnología, los textos, ropa de gimnasia, etc, me regalaron una enorme mochile "HEAD" color verde, y la bauticé amorosamente "Gamera", debido a que es grande como una caparazón de tortuga, y qué tortuga más grande que Gamera.

Pero el tiempo pasó, la mochila comenzó a ser un estorbo, demasiado pesada, le sobraban los espacios, y deseaba tener una mochila más pequeña, para usar en la calle al salir, o en la Universidad. Los lentes de contacto tuvieron la respuesta. Porque por una promoción, me terminé llevando una mochila Xtrem con alarma.

Mi Mochila y yo, nos hicimos inseparables, la carreteé para todas partes, paseabamos juntos, me hacía sentir seguro con la alarma y el candado, y tenía el espacio perfecto mpara guardar todo lo que necesitara. Pero la fatídica tarde el 11 de Enero, mientras paseaba en bicicleta, un perro se cruzó en mi camino, frené tan bruscamente que salté de la bicicleta, gopeandome de espalda y esguinzanzome la muñeca de la mano derecha. -Al menos no me doió la espalda- me sentía aliviado, me paré sin dificultad, quice revisar si habían cosas rotas en la mochila, pero algo pasó, no encontraba el riel, el riel, se había partido en cuatro pedazitos pequeñitos, y el cierre estaba picado por todas partes, me sentí pésimo, al mochila pefecta, y mi mano, destrozados el mismo, día.

Con dificultad regresé a casa, traté de arreglar la mochila. pero era inútil intentar, mucho más aún con una mano inflamada y con movibilidad reducida.

Pasaron casi dos meses, y cansado de usar un viejo bolso prestado, decidí comprarme una mochila nueva, fuí a Saxoline y me atiende una señorita

-¿Qué se le ofrece -Me preguntó cortezmente.

-Busco una mochile mediana, incluso, quizas un tanto pequeña, que no tenga muchos bolsillos y no me haga sentir pobre

-¿Perdón? -Me miró con cara de hablar en ruso, y su confusión se notaba a la distancia.

-Es qué acá, las mochilas todas vienen con bolsillos para cámara, iPod, palm, notebook, Digivice, PokéDex y que sé yo que más, y con suerte tengo un celular todo flaco que no cabe en ningun bolsillo, porque se cae.

-Ah, claro -No sacaba su cara de extrañesa, me guó hasta un lugar donde habían mochilas relativamente simples, pero claro, seguía con estuche para celular y iPod.

-Bien, me llevo esta -dije, tomando una mochila negra que no termnó por convencerme, -usaré el bolsillo del iPod para meter mi celular, cabe justo.



Mientras pagaba, me preguntaba si habrá gente que llenará esos bolsillos tal como lo hacen en las fotos de propaganda, lo dudo mucho, pero me dí cuenta de algo, las nuevas tecnologías, si pueden vender mpas, bienvenidas sean, porque, por ejemplo, encontrar un celular sin cam y pantalla en blanco y negro, es casi una odisea.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Un salto vertiginoso desde la cita después del ingrato hasta una mochila con estuche para iPod usado como porta-celular porfiado; creo que sólo una mano medianamente experta podría evitar que me mareee y me ponga mal genio con tanto movimiento literario. Tienes buena mano con las letras, a cada momento me convenzo más.
Espero que triunfes este jueves, y que tus jeans se te vean por completo a la moda, y que tu muchila brille como nunca, y que tu rueda de Don Francisco deje de girar ese día y se detenga donde sale el automóvil cero kilómetro, nuevecito de paquete...
Las vendedoras que ponen cara de 'no entiendo' no faltan... y son tan graciosas... xD
Me gustó el texto.
Saludos!

Yahya. Carlos Flores A. Escritor. dijo...

hola pues:
Aquella mochila es la Xtrem Classic 833 pero al parecer en su antiguo formato.
Yo tengo ya cinco mochilas de esa marca, que me compré cuando aún se escribís Extreme porque soy fanático de las mochilas y de hecho, las colecciono: Xtrem, Head, NKSport, etc.
Ahora voy tras la mochila Xtrem Diablo 827.
Tu blog es excelente, me gustó mucho. Ojalá postees en el mío y si quieres, visita mis otras páginas que están en el mismo blog.
Suerte y ojalá sigamos en contacto... Si me das tu msn chateamos.
Un abrazo.