no le ¿Qué siente un patas negras cuando llega el marido de su amante, y debe escapar y vestirse al mismo tiempo, y además hacerlo rápido y silencioso?
Eso es lo que descubrí el Jueves, cuando fui a la casa de Tomás, otra vez.
De partida el día comenzó con Adrenalina, nos quedamos de juntar a las tres y a eso de las 2: 20 empiezo a arreglarme, la región es pequeña y podía estar allá en 25 minutos, considerando que debía tomar dos micros, así que tomé la "2" e dirección al centro, y como era de esperarse, la ley de Murphy volvió a ensañarse conmigo, haciendo que la micro se involucraba en un taco en medio de la avenida Aguirre, por lo que tuve que bajarme y empezar a correr, no había tiempo de esperar en el paradero la micro, pensaba en correr por Amunategui y subir hasta llegar a la Colina el Pino, mientras esperaba que la micro pasara y ahí la tomaría, pero por desgracia, cuando la micro pasó, no me quizo parar, lo que originó mucha ira, y aprovechando la adrenalina, corrí y corrí y cuando me alcancé a dar cuenta, ya había llegado, ahora solo había que buscar su casa. No me aprendí la dirección, solo sabía que era la casa de la banca pintoresca al final de la calla larga, y vaya que era larga, porque llegué agotado.
Fueron más de 20 minutos caminando hasta que finalmente llegué, estaba exhausto, lo saludé, y le pedí el baño, allí me lave la cara por 10 minutos, y me puse los calzoncillos que había traído de emergencia en la mochila, en caso de que, como ocurrió en ese momento, los que llevara puestos estuviesen demasiado sudados (pienso seriamente en usar Jock Strap).
Sí, le dije un par de verdades, lo solucionamos todo (excepto que aún no consigo amarlo pero mejor que no sepa) y terminamos reconciliando nos de una forma muy intensa.
Habíamos disfrutado bastante, y a pesar de que él me recordase cada 10 minutos que su hermano llegaba a las cinco
-Hoy sale a las cinco -Me decía- Pero va a llegar como a las cinco y un cuarto.
Así fue exactamente, se nos pasó la hora y antes de alcanzar a reaccionar, sentíamos como alguien entraba, no podía hablar, atinamos a cerrar la puerta de la pieza con pestillo, mientras el se vestía rápidamente. Que suerte la suya, andaba con polera manga corta y shorts, y como era su casa tenía la excusa de andar descalzo. Yo en cambio, andaba con bototos, Jeans nuevos (o sea, tiesos) y tenía que ponerme el reloj, los calcetines guardar las cosas en la mochile, y un largo etc.
Como no había mucho tiempo, Tomás se fue a distraer a su hermano, mientas yo ahorraba tiempo, guardando todo en la mochila (reloj y calcetines incluidos) y me fui corriendo, con la polera puesta en el cuello (sin las mangas) y los bototos desabrochados por la puerta principal, y teniendo que saltar la reja, me vestí en el camino, no sé como abroché las botas, pero a penas terminé de vestirme, salí corriendo con toda la Adrenalina cuesta abajo, hasta llegar al centro, donde aproveche d ir a buscar mis lentes.
A la mañana siguiente, amanecí con los tendones del talón adoloridos de tanto correr con botas, y estuve con un feo ataque de risa todo el día, porque si alguien hubiese visto la escena, de un joven semi desnudo corriendo por la calle, mientras su pololo distraía con leseras a su hermano menor, es como para incluirlo en la segunda entrega de Another Gay Movie.
viernes, 21 de marzo de 2008
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4 comentarios:
Ya sabes, para la próxima un pololo con pieza propia y no compartida con el hermano..
Jajaja...
Interesante, interesante, me intersó interesantemente, ¿Te parecería participar de un proyecto audiovisual? estaba preparando un proyecto, por lo que necesito recopilar historias como estas, de diversos blogs para empezar a hacer los guiones. Sí te interesa, contáctame.
Joder...
Basuri, creo que eres un hombre más intenso de lo que intentas aparentar y, por ende, te involucras en asuntos más sabrosos de lo que yo podría imaginar.
El texto, sin reparos; tienes una capacidad relatora suave y rápida, con ilación agradable y desarrollo coherente... en suma, me gusta como escribes y no encontré puntos criticables de importancia.
Y la historia... notable. No me ha pasado nuca eso de vestirme en plena calle arrancando de alguna casa, pero los 'casi-nos-pillan' son muy comunes en mi vida y en varias casas, contando la mía.
Detalles de la vida... xD
Gran texto, querido Basuri (no sé por qué aún te digo así... pero me gusta).
Saludos!
Primero que todo me gustaria felicitarte por que encuentro genial tu evolucion, ademas creo que todo esta muy bien escrito y de manera entretenida y digo entretenida ya que por lo menos yo no pude despegarme de ninguno de tus post y creo que eso es muy valorable, me senti muy identificado con cada una de tus historias ya que todos pasamos de una u otra manera nuestra adolecencia y siempre habia gente "mayor" dispuesta a todo y con respecto a esta historia una vez me paso algo muy parecido pero en vez de el hermano llego la mama de mi " amigo" era mi segunda vez con el y con cualquier persona , en fin me tuve que esconder en el closet y ahi vestirme y esperar a que el la entretuviera y yo salir calladito por la puerta principal mientras ellos se encerraron en la cocina, bueno te felicito denuevo por tu blog
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