jueves, 13 de marzo de 2008

Desconfianza

Cada día, El Ingrato se aleja más y más de mi consiente, para pasar a formar parte de mis sueños, y aunque suene terrible, me deja todo el día libre para poder consolidar mi relación con Tomás (el mismo tipo de la cita).

El asunto es que, debido al despecho y la soledad, rompí una promesa personal que me había hecho "no volver a salir con tipos sin experiencia" y terminé tropezando dos veces con la misma piedra, solo que esta vez, la caída me dio un terrible dolor de guata.

Quedamos de juntarnos hoy a las 15:00, llegó casi una hora tarde, habría sido hipócrita haberle amonestado por eso, así que simplemente lo saludé y tomamos la micro hasta su casa.

Más de 20 minutos en micro, habrían sido solo 5 caminando, pero pocos están acostumbrados a caminar tanto, finalmente nos bajamos en una plaza, caminamos cuadra y media y llegamos a su casa, una típica casa mediana de clase media, en la entrada una pintoresca banca creada por él mismo, y en el interior, más cosas hechas por él, puesto a que estudia diseño y es el "hombre de la casa". Me hizo un pequeño recorrido, nos dirigimos a la pieza de su hermana donde había una radio, sintonizó la "Rock & Pop" (Debí omitir comentarios) y nos sentamos en la cama. Tomás se puso algo nervioso, me dijo que el pasaba gran parte de la semana ocupado, que no me podía prometer más de dos días a la semana para estar juntos, y quería saber si estaba dispuesto a seguir con esto.

-No me importa el tiempo -Le mentí- Tu debes hacer que valga la pena.
-Pero, quiero tu respuesta ahora -me dijo mirándome a los ojos, y con esa voz profunda que es lo único que me obliga a estar cerca de él.
-Tú deberás hacer que valga la pena.
-¿Cómo, no entiendo

Me acerqué a él y le dí un beso, después empezamos a besarnos y abrazarnos, con aquella comodidad que solo dan las casas vacías, me dí cuenta, de que al igual que todo los vírgenes, estaba lleno de deseo, rápidamente terminamos semi desnudos en la cama, y no entraré más en detalles, el punto es que entre juego y juego, terminamos acabando encima del otro, pero como estaba yo arriba de él, se llevó "la mayor parte".

Tomás se fue a limpiar al baño, y después de eso seguimos con nuestra labor hasta las siete y media de la tarde.

-Ya es tarde - me dijo- mi hermano ya va a llegar.
-pucha, bueno -lo miré a los ojos y nos vestimos, después seguimos juntos otro rato hasta un cuarto para las ocho, cuando me tuve que ir, me despedí de un beso y me fui hacia el centro caminando, donde tomé micro y llegué a mi casa.

Relativamente contento con lo ocurrido, pues me hizo replantearme mi idea de dejarlo, me puse a escuchar viejos temas de "The B-52's", y a cantarlos, y por qué no, a bailarlos en mi silla, y fue mientras escuchaba "Love Shack" que mi celular empezó a sonar. Estaba solo en casa así que podía ser cualquiera, pero tuve el presentimiento de que era Tomás, revisé la pantalla de mi celular, y, en efecto, era Tomás. Estaba algo desconcertado, así que contesté de la misma forma.

-¿Alo? -Contesté
-Hola -Me respondío él.
-Hola
-Soy Tomás -Se notaba nervioso, así que empecé a preocuparme.
-Lo sé, ¿Como estás?
-Bien -Me dijo con esa voz grave y profunda que me impide cortarlo- Pero no creo que nos podamos juntar mañana.
-¿Por qué? -pregunté preocupado.
-Por lo que pasó.
-¿Qué pasó?
-Lo que pasó hoy
-¿Qué cosa exactamente? -en ese entonces empecé a pensar que de alguna forma, su hermana o su madre notaron que estuvo con otro hombre
-Lo de tu "este" en mi "este"
-Ah -me sentí aliviado en ese entonces. -Pero no pasó nada poh.
-Pero, me cayó encima, y pudo haber entrado algo, y estoy preocupado.
-¿Preocupado de qué?
-De, que... -Su nerviosismo se hacía más y más evidente- bueno, yo después de eso fui al tiro al baño, y me bañé más rato, pero igual, pudo haber pasado algo.
-¿Pasado qué?, por favor, habla sin rodeos.
-Yo soy virgen, y, estoy limpio, y tú... no sé, eso.
-Tienes miedo de haberte contagiado de algo ¿Verdad?
-Es que yo nunca había tenido nada así.
-Oye, el hecho de que no sea virgen, no significa que esté infectado.
-Yo no sé, mejor, quiero ver como me siento dentro de la semana, igual me siento un poco raro-Debí decirle que se estaba sugestionando, pero por alguna razón, no lo hice.
-Oye, estoy limpio, de verdad, por el asunto de la tiroides me hago exámenes de sangre cada tres veces, me hizo uno hace dos semanas. Por último, nos juntamos mañana, pero no hacemos nada.
-Pero, igual, quiero ver, además, igual necesito pensar porque nunca había tenido nada parecido, y además, debo entregar un trabajo urgente para mañana, y no creo que me acueste más temprano de las cinco de la mañana, así que mejor uso la tarde del viernes para dormir.
-Ah, ya, entiendo
-¿Te parece si nos juntamos el Próximo Jueves?
-Sí, no hay problema.
-Bien, te llamo el miércoles por la tarde para confirmar.
-Sí, no te preocupes, cuidate mucho.
-Tú también
-Adiós
-Chao.

En ese momento golpeé la mesa del computador, me dio rabia que creyera que solo por no ser virgen estuviera infectado de algo, debería confiar en mi, así como yo le creo ciegamente que es virgen (a pesar de tener 22 años).

Me da rabia la desconfianza y la ignorancia, las probabilidades de haberlo contagiado de algo por haber acabado sobre él son bajas, y si consideramos que estoy limpio, son nulas.

Ahora que no tengo planes para esa fecha, dedicaré la tarde del viernes para hacerme exámenes de todo tipo, para demostrarle que estoy limpio, y también para estar seguro.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

he venido leyendo tu blog, me parece bastante interesante como abordas los temas cotidianos, porque son cotidianos aunque algunos no lo crean.
felicitaciones, de iquique saludos, addio.-

Andre Mendfez dijo...

Jajajajajaªªª

a mi no me sorprende la ignorancia la verdad...
taba divertia la historia!
a mi una vez me dijeron que se estaban mejorando de su homosexualidad asi que seria mejor que no nos vieramos mas :S

asi es la gente idiota!!

Domo-Kun dijo...

EL mino debe de ser como muy inocente.. o simplemente ignorante .......